Pages

31 oct. 2016

La angustia del espacio ilimitado

Estamos delimitados en un espacio-tiempo del que no podemos salir, vivimos rodeados de normas que nos delimitan para no cumplir nuestros objetivos y ser parte del rebaño productivo. Todo son excusas, porqué en realidad desde los orígenes del hombre, la necesidad de vivir en un entorno no infinito tiene un efecto positivo en el inconsciente del ser humano y la proyección de su vida en este mundo. Somos seres matemáticos, y funcionamos según teorías científicas, nuestra consciencia no puede comprender lo abstracto, necesita parámetros dentro de un entorno con el que podamos familiarizarnos, aunque a eso muchas veces le llamemos la conocida, aburrida y errónea "zona de confort". En general nos enfrentamos cada día a una vida llena de fronteras, una vida en la que nos han vendido la idea de que las fronteras son necesarias para hacer que el sistema funcione de la manera que se supone que tiene que funcionar. No es un simple hecho de espacios, una vida puede ser limitada en el mismo momento en que nos movemos instintivamente por estereotipos, modas, costumbres...

Leon Battista Alberti fue el primero en materializar esta idea a partir de la teoría de la ventana, a partir de la cual se delimita la imagen que estamos percibiendo sensorialmente para poderla reproducir pictóricamente en un espacio preconcebido, una ordenación clásica de los elementos que funciona igual en nuestro cerebro. Estas ideas derivan de un mismo origen, el antiguo maestro griego, Euclides y sus "Elementos", donde pronuncia la importancia de las matemáticas y la geometría y el valor de dar nombre a conceptos que en aquel momento eran desconocidos. 

En la pintura, nos enfrentamos a un lienzo del cual tenemos la limitada opción de escoger su material y sus dimensiones. Sin embargo, aunque haya un límite de tamaño, no lo hay en profundidad, y como nos enseñó Alberti en el año 1436 en su tratado "De pictura", el arte pictórico necesita unos límites para representar la realidad que a su vez también se define por estos, sin embargo, podemos crear un punto de fuga que haga profunda la obra para representar, poéticamente, la profundidad de la vida y del ser humano. No solo es cuestión de representar las cosas entorno al tamaño del hombre, sino que metafísicamente, el arte al igual que la consciencia, es infinita.


2 abr. 2015

Noches con Miguel Angel y Bon Iver de fondo

« El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que nuestra meta sea demasiado alta y no la alcancemos, sino que sea demasiado baja y la consigamos. » Miguel Angel



El libró ángeles y vírgenes de las cárceles de piedra, dio vida a la esperanza del pueblo con su genialidad, y aún hoy en día, consigue que personas del siglo XXI se emocionen delante de sus esculturas. Maravilloso arte, donde la belleza es la purgación de lo superfluo. Me encanta dibujar sus obras.

8 mar. 2015

Fragmentos

A través del paso del tiempo he coleccionado fragmentos de simbólicos cielos.






















Que podrían relatar una autobiografía.

20 ene. 2015

Visión surrealista a compartir

Las amenazas se acumulan, se cede, se renuncia a una parte del terreno que se debía conquistar. Aquella imaginación que no reconocía límite alguno ya no puede ejercerse sino dentro de los límites fijados por las leyes de un utilitarismo convencional; la imaginación no puede cumplir mucho tiempo esta función subordinada, y cuando alcanza aproximadamente la edad de veinte años prefiere, por lo general, abandonar al hombre a su destino de tinieblas. 

Amada imaginación, lo que más amo en vos es que jamás perdonás.

Queda la locura, la locura que solemos recluir, como muy bien se ha dicho.
Esta locura o la otra...

La profunda indiferencia de los locos dan muestra con respecto a la crítica de que les hacemos objeto, por no hablar ya de las diversas correcciones que les infligimos, permite suponer que su imaginación les proporciona grandes consuelos, que gozan de su delirio lo suficiente para soportar que tan sólo tenga validez para ellos.

Se trata de una simple partida de ajedrez que no despierta mi interés, porque el hombre, sea quien sea, me resulta un adversario de escaso valor.

Lo que no puedo soportar son esas lamentables disquisiciones referentes a tal o cual jugada, cuando ello no comporta ganar ni perder. 


Primer manifiesto surrealista- André Breton

21 dic. 2014

Boceto



Poco tiempo pero muchas ganas de crear.

11 oct. 2014